LA TEOLOGIA DE LA
LIBERACION
La Teología
de la Liberación es una
corriente teológica que nació en el seno de la Iglesia católica en Latinoamérica tras el Concilio Vaticano II y la Conferencia de Medellín (Colombia, 1968). Sus representantes más
destacados son los sacerdotes Gustavo Gutiérrez
Merino (peruano), quien en 1973 editaría el primer libro sobre el tema Historia, política y salvación de
una teología de liberación, Leonardo Boff (brasileño) y Manuel Pérez
Martínez (español). La Teología de la Liberación intenta responder a la
cuestión de cómo ser cristiano en un continente oprimido, y preguntas como
"¿Cómo conseguir que la fe no sea alienante sino liberadora?". Muchos
sacerdotes y agentes de pastoral practican y aceptan los supuestos de esta
teología en varios países de América Latina.
ANTECEDENTES:
Los
antecedentes más importantes de esta Teología se encuentran en Brasil, donde a partir
de 1957 comenzó en la Iglesia
Católica un movimiento de Comunidades de Base que para
1964 ya era digno de ser considerado en el "Primer Plan Pastoral Nacional
1965-1970". También en Brasil Paulo Freire,
un maestro del nordeste, desarrolló un nuevo método para alfabetizar mediante
un proceso de concientización. Los movimientos de estudiantes y de trabajadores
de Acción
Católica se fueron comprometiendo, así como
importantes intelectuales católicos.
Una
inspiración para este movimiento latinoamericano fueron los sacerdotes
obreros europeos. El cardenal Emmanuel Suhard, de París,
había fundado la "Misión de Francia" permitiendo a algunos sacerdotes
trabajar en las fábricas para acercarse al mundo obrero. El célebre
dominico Jacques Loew trabajó
como descargador de barcos en los muelles del puerto de Marsella,
así como el sacerdote Michel Favreau, muerto en un accidente de trabajo. En
1950 se publicó el libro del abbé Godin: Francia: ¿tierra de misión?.
Otra
inspiración para la Teología de la Liberación latinoamericana fue la lucha por
los derechos
civiles que a su vez ganó derechos para los negros de
Estados
Unidos liderada por Martin
Luther King (1929-1968). A su vez una
Teología de la Liberación negra ha sido desarrollada por James H. Cone y otros.
En Sudáfrica se
desarrolló una vigorosa Teología de la liberación negra en la lucha contra
el apartheid.
En Asia la Teología minjung (coreano: de la masa popular), o
la Teología Campesina en Filipinas (expuesta por Charles R. Avila), han sido
expresiones relacionadas con la Teología de la Liberación latinoamericana.
La
Teología de la Liberación ha nacido en América Latina en un momento histórico
determinado. Durante siglos América Latina no tuvo teología propia: importaba
la teología que se fabricaba en Europa. Su teología era el reflejo de la
europea. La dependencia de América Latina respecto al mundo rico, no sólo era
económica y política, sino también eclesial y teológica.
PRINCIPALES IDEAS:
Algunas de las
ideas de la Teología de la Liberación son:
1.
Opción preferencial por los pobres.
2.
La salvación cristiana
no puede darse sin la liberación económica, política, social e ideológica, como
signos visibles de la dignidad del hombre.
3.
Eliminar la explotación, la falta de oportunidades
e injusticias de este mundo.
4.
La liberación como toma de conciencia ante la
realidad socioeconómica latinoamericana.
5.
La situación actual de la mayoría de los
latinoamericanos contradice el designio histórico de Dios de que la pobreza es
un pecado social.
6.
No solamente hay pecadores, sino que hay víctimas
del pecado que necesitan justicia y restauración.
Sin
embargo, es capital destacar la apreciación que hace Gustavo Gutiérrez: al
contrario que otros postulados teológicos o filosóficos, la Teología de la
Liberación es un acto segundo, es decir, emana de una experiencia
de compromiso y trabajo con y por los pobres, de horror ante la pobreza y la
injusticia, y de apreciación de las posibilidades de las personas oprimidas
como creadores de su propia historia y superadores del sufrimiento. No es, por
tanto, un desarrollo intelectual que luego se quiera llevar a la realidad.
Resulta
difícil definir a la Teología de la Liberación pero puede partirse de la base
que busca un análisis profundo del significado de la pobreza y
de los procesos históricos de empobrecimiento y su relación con las clases sociales.
Para llegar a ello, articula la teoría económica y social del socialismo y
otras ideologías con la visión espiritual profundamente trascendente
del cristianismo.
El quehacer teológico se concibe como "reflexión crítica de la praxis
histórica a la luz de la palabra".
Los
derechos del pobre son derechos de Dios (Éxodo 22, 21-23, Proverbios 14, 31,17:5)
y él ha elegido a los pobres (Santiago 2, 5)
y por tanto es él quien ha hecho la opción preferencial por los pobres para
salvar a todos. Jesucristo se
identificó con los pobres (Mateo 5, 3)
y claramente dijo que quien se relaciona con el pobre, con él mismo trata y a
él mismo acepta o rechaza, a tal punto que ese relacionamiento será el criterio
principal del Juicio Final (Mateo 25, 31-46).
Los
pobres son víctimas del pecado que se
convierte en un pecado social como estructura de acciones y omisiones que
mantienen la opresión, la injusticia y la explotación. Se trata de un pecado
que va más allá de los pecados individuales y se transforma en una situación
de pecado, un pecado colectivo que se convierte en pecado
estructural, de manera que la situación de injusticia y corrupción se
mantiene mediante un pecado institucional y una violencia
institucionalizada. En tal situación de pecado el Reino de Dios es
rechazado y el sistema de pecado lucha contra las comunidades y personas que
anuncian la buena noticia de la liberación del pecado, de cómo podemos
salvarnos de "de esta generación perversa" (Hechos 2, 40),
estableciendo unas relaciones sociales nuevas de comunión,
de plena solidaridad, de espiritualidad comunitaria que permitan que todos
aporten para que cada cual pueda resolver sus necesidades (Hechos 2, 42-47);
unas relaciones de amor y fe, no solamente de palabra, sino en los hechos(1Juan 3, 16-19, Santiago 2, 14-17).
“La
injusticia e inhumanidad crece en los países industrializados, la globalización de
la economía lleva claramente a la falta de solidaridad de nuestras sociedades.
La Teología de la Liberación en Latinoamérica es la primera alternativa contra
el capitalismo
aplastante. Uno de sus máximos exponentes, el jesuita y mártir Ignacio
Ellacuría reclama una nueva civilización, la
civilización de la pobreza. Ellacuría y Sobrino, comparan la muerte de personas
en el mundo pobre, en el Sur, con el Siervo de Yaveh, y afirman que poseen una
santidad elemental, jesuánica.
La
relación del cristianismo y
la pobreza,
ha sido fundamental para la historia y la difusión de la religión en todos los
tiempos. Apoyada a veces, criticada en otras ocasiones, la Teología de la
Liberación se ha dedicado a difundir el evangelio cristiano con un peculiar
estilo al igual en países en desarrollo que en aquellos menos favorecidos en lo
económico, afirmando "la necesidad de conversión de toda la Iglesia
para una opción preferencial por los pobres, con miras a su liberación integral". "Esta
opción, exigida por la realidad escandalosa de los desequilibrios económicos en
América Latina, debe llevar a establecer una convivencia humana digna y
fraterna y a construir una sociedad justa y libre".
Su
filosofía es de condena a la situación de empobrecimiento que sostiene la pobreza y
de apego al pobre. Surgió al mundo católico con la publicación del libro
“Historia, Política y Salvación de Una Teología de la Liberación” del sacerdote
diocesano, ahora dominico, peruano Gustavo Gutiérrez Merino, en 1973; esto
después de que en 1968 en la Conferencia Episcopal del CELAM se había
hecho énfasis en el compromiso de la Iglesia
Católica con los pobres, el libro de Gutiérrez se
interpretó así como la respuesta y el detonante. Ese mismo año, sacerdotes de
villas populares ocuparon la Catedral de Santiago de Chile y extendieron un
lienzo en su frontis con la leyenda "Junto con el pueblo y su lucha",
acogiendo los principios de la Teología de la Liberación y dando forma a Iglesia Joven.
Cuestionario:
1. Cómo
defines la teología de la liberación?
2. Cómo
defines la pobreza?
3. Qué
relación encuentras entre la pobreza y el evangelio de Cristo?
4. Cuál
es la postura que adoptarías frente a la pobreza del mundo?
·
Ser indiferente? Por qué
·
Ser solidario? Por qué
5. Qué
opinión te merece la frase social-cristiana: “la opción preferencial por los
más pobres”
a donde se envia estas preguntas profesor......
ResponderBorrarprofesor a donde se envia estas preguntas
ResponderBorrarA donde se envian.... ?
ResponderBorrarprofe no le puedo enviar el trabajoooooooooooooooo :-O
ResponderBorrarpero el del blog y nose porque
ResponderBorrarhaaaaaaaa
A donde se envia esa preguntas?
ResponderBorrarcreo que es para el gmail creo :-/
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